La crisis inmobiliaria lleva al cierre de la firma de domótica Lartec

La empresa, fundada por la promotora Obradis para implantar el hogar del futuro y ahora propiedad de la firma de capital riesgo Inova, está en concurso tras suprimir sus oficinas en Valencia. El desplome de la vivienda redujo casi en una quinta parte sus ventas el año pasado.

En una economía donde el ladrillo era el rey, muchas empresas tecnológicas trataron de encontrar su oportunidad a rebufo de la vivienda. El sector domótico fue el mejor ejemplo de este auge, con un buen número de start up valencianas dispuestas a desarrollar el hogar del futuro. Una de ellas, Lartec Desarrollos Tecnológicos, ha puesto punto final a su aventura empresarial, después de cerrar sus oficinas en Valencia y que el Juzgado de lo Mercantil Número 3 de Valencia haya aprobado su concurso.

Lartec pertenece a la firma de capital riesgo Inova Capital, controlada por el fondo británico Greenpark Capital y especializada en inversiones en empresas tecnológicas españolas. Entre sus participadas se encuentran compañías como Zed, proveedor de contenidos digitales para móvil e Internet, o Unitronics.

Inova, que entró en 2003 en la sociedad valenciana con el 38% cuando la firma de capital riesgo estaba aún en manos de Torreal, de Juan Abelló, Ibersuizas y otros grandes inversores españoles, se fue haciendo con la totalidad del capital en diversas fases. La más significativa se produjo en 2008, cuando asumió el 55% que mantenía la promotora Obradis, fundadora de la compañía de domótica y que precisamente se vio inmersa en un proceso concursal por la crisis del sector.

Una situación que ha acabado extendiéndose a la entonces hermana pequeña tecnológica, a pesar de los esfuerzos de Inova, que durante estos años ha destinado al menos seis millones de euros a la compañía. En pleno auge inmobiliario Lartec llegó a acuerdos con promotores de vivienda como la propia Obradis, Metrovacesa, Urbis, Edival, Ferrovial y Apex –la antigua Iberdrola Inmobiliaria–. La firma alcanzó una facturación de algo más de cinco millones en 2006 y entonces situaba sus previsiones para 2010 en cerca de 50 millones de euros, gracias a la evolución de la vivienda en España y sus planes de internacionalización. Sin embargo, la compañía no logró superar ese listón y con la crisis inmobiliaria sus ventas se desplomaron de 5,4 millones de euros en 2008 a apenas 1,12 millones el año pasado.
U
na evolución que también se trasladó a su resultado. En 2009 la empresa perdió 2,24 millones de euros y el año anterior otro medio millón. Una rentabilidad que tampoco había sido boyante en ejercicios anteriores debido a los costes de desarrollo y de expansión de la compañía.

Socio y acreedor

Según consta en su última memoria, en 2009 su accionista aportó préstamos participativos por 1,74 millones. En el primer trimestre de este año, Inova asumió deudas de Lartec con entidades financieras mediante la fórmula de préstamos participativos por importe de 2,07 millones de euros, con lo que los préstamos participativos del accionista se elevaron a 3,81 millones. Una situación que convierte a Inova en el principal acreedor, ya que el pasivo total al cierre del último ejercicio se situaba en 4,8 millones de euros.

La compañía empleaba en 2008 a 46 personas, una cifra que ya redujo a la mitad el año pasado, hasta 23. El cierre de sus oficinas ha supuesto también que muchos de los usuarios que instalaron sus equipos se hayan encontrado con problemas de mantenimiento en sus sistemas de domótica en el hogar y hayan recurrido a foros en Internet para tratar de buscar alternativas entre otras compañías o incluso en ex trabajadores.